Qué se propone, qué hace el sistema en cada conversación y qué resultados dio en una distribuidora automotriz en operación.
Hablar por WhatsAppListos para pasar a un asesor, con sus datos de compra ya capturados en la plática.
Preguntaron por producto, precio o disponibilidad. Quedan en seguimiento.
Curiosos. Es todo lo que la IA descartó por falta de intención real.
La base son las 235 conversaciones que de verdad ocurrieron. Quedan fuera los registros que se importaron de una base vieja y a los que nunca se les escribió: sin conversación no hay nada que medir, y sumarlos solo engordaría el denominador a nuestro favor.
Seis pasos, en orden. Los cinco primeros ocurren solos; el sexto lo hace tu equipo, y es el que cierra la medición.
Llega por WhatsApp, Messenger, Instagram o formulario y cae en una sola bandeja. La respuesta sale en segundos, a cualquier hora y cualquier día.
Responde con tu catálogo, tus precios, tus promociones y tus horarios. Lo que no está cargado no se lo inventa: dice que lo confirma y te avisa.
9 mensajes de estafa filtrados antes de llegar a la bandeja de nadieClasifica el interés en alto, medio o bajo con los criterios que tú defines, y va extrayendo lo que el cliente suelta: modelo, presupuesto, forma de pago, para cuándo lo necesita, quién más decide y qué objeción puso.
Cuando el cliente confirma día y hora, la cita queda registrada. Recordatorio 24 horas antes, otro 2 horas antes, y un seguimiento 2 horas después para saber si de verdad se presentó.
En cuanto un lead pasa a alta intención se abre una alerta con su contexto, y se cierra sola cuando alguien entra al chat: así se ve de un vistazo a quién nadie ha atendido. Si un cliente escribió y lleva 20 minutos sin respuesta, aparece en la cola de pendientes.
Tu asesor marca Ganado o Perdido en dos clics. De ahí sale tu conversión real por asesor y por campaña: el dato que ninguna plataforma de anuncios te puede dar, porque no sabe qué pasó dentro del chat.
Los 244 mensajes del periodo, escalón por escalón. La escala es la misma en las cinco barras: el ancho completo son los 244 que entraron.
WhatsApp, Messenger, Instagram y formulario, en 30 días.
9 intentos de estafa filtrados antes de llegar a la bandeja de nadie.
Preguntaron por producto, precio o disponibilidad. El resto lo descartó la IA.
Alta intención, con los datos de compra ya capturados en la plática.
Este equipo todavía no marca Ganado o Perdido en el sistema. El hueco es el dato: rellenarlo con un promedio invalidaría los cuatro de arriba.
El pico del periodo fue de 170 mensajes en un solo día. Ninguno esperó a que abriera el negocio.
Si preguntan por una promoción que no está cargada, la IA no la confirma: levanta un aviso para que alguien la revise.
Cuando la IA dice “déjame lo confirmo”, eso queda como compromiso pendiente con reloj. Si nadie lo cumple, sale en la pantalla de inicio.
Un canal que lleva 24 horas sin recibir mensajes, o un envío que Meta rechazó, se reportan solos. La falla silenciosa es la que más caro sale.
Un porcentaje de ventas. Depende de tu producto, tu precio y tu equipo. Cualquiera que te dé un número antes de conocer tu operación te lo está inventando.
En la cuenta de arriba tampoco lo publicamos, y por una razón concreta: ese equipo todavía no registra los cierres en el sistema. Preferimos decírtelo a rellenar el hueco con un promedio de folleto.
Lo que sí te garantizamos es la medición. Desde el primer día ves tu conversión real en cada paso del embudo, por asesor y por campaña, calculada sobre tus propios datos.
De interés bajo a medio, a alto, a venta cerrada. Con el porcentaje de cada salto.
Cuántos leads trae cada uno y cuántos cierra. Comparable entre ellos.
Agendadas, recordadas y confirmadas. Incluye si el cliente se presentó.
Quién lleva esperando respuesta, qué compromiso venció, qué caliente sigue sin dueño.
Por canal y por anuncio, incluso de campañas que ya se apagaron.
No el costo por clic ni por conversación: lo que te costó alguien que valía la pena atender.
Quince minutos, tu operación sobre la mesa y una respuesta concreta. Sin tarjeta y sin compromiso.